Ante las últimas tormentas con fuertes lluvias que se registran en Murcia, y ante el aviso y la alerta amarilla para este domingo, desde Ali-Ci Motor Cieza os dejamos una serie de útiles trucos y recomendaciones para conducir seguro.
Esperamos sean de vuestra utilidad, y como siempre recordar y tener muy presente el mayor truco al volante está en la precaución y el sentido común.
1.- REDUCE LA VELOCIDAD Y AUMENTA LA DISTANCIA DE SEGURIDAD.
Evitarás el denominado “efecto spray” (lluvia pulverizada y sucia que va a parar a tu parabrisas). Además, en caso de frenazo brusco, tendrás menos espacio para detener tu coche con seguridad. Es recomendable aumentar la distancia al doble de lo que iríamos separados en condiciones normales. La capacidad de frenada de un coche -incluso con ABS- sobre mojado es muy diferente respecto al firme seco.
2.- EVITA MOVIMIENTOS VIOLENTOS O FRENAZOS BRUSCOS.
Una conducción suave es mucho más segura y eficiente. Además, los otros usuarios de la carretera percibirán mejor tus movimientos y evitarás posibles colisiones.
3.- OJO CON LA PINTURA BLANCA.
Evita pisar la pintura blanca que sirve para marcar pasos de cebra o delimita los carriles. Aunque ha mejorado su calidad, el agarre es inferior al del pavimento. Ojo sobre todo a los pasos de peatones, pues tienen gran superficie pintada y su adherencia disminuye de manera muy notable.
4.- SIEMPRE VISIBLE.
Las luces encendidas facilitarán que te vean. Si la lluvia es intensa, enciende las luces de niebla traseras. Cuidado con los adelantamientos. Asegúrate de tener “vía libre” suficiente y presta atención a los camiones y autocares, que generan una “nube de agua”.
5.- AQUAPLANING, ESE PELIGRO.
Atención a los charcos y balsas de agua, pueden provocar “aquaplaning”: un efecto producido cuando los neumáticos son incapaces de evacuar el agua que hay en la calzada y provoca que el coche se deslice por una fina capa de agua situada entre los neumáticos y la carretera. ¿Qué hacer si nos pasa? Hay una regla de oro: reduce la velocidad cuando veas el charco, ¡no frenes! Levanta suavemente el pie del acelerador y sujeta con fuerza el volante. No intentes cambiar la trayectoria y, hasta que no sientas que el coche ha recuperado el contacto con el suelo, no debes frenar. Es recomendable seguir la huella del coche que nos precede porque hay menor cantidad de agua en esa zona.
Aparte de tu comportamiento tras el volante, es muy importante que tu coche esté preparado para la lluvia. Sigue leyendo y te desvelaremos qué elementos has de vigilar con especial atención.
6.- NEUMÁTICOS.
Son el punto de contacto entre nuestro automóvil y la carretera, de ahí la importancia de su estado y un correcto mantenimiento. Su adherencia se reduce cuando la humedad, la nieve, la lluvia o el hielo hacen su aparición, por lo deben estar en perfecto estado. El dibujo debe tener una profundidad, como mínimo, de 1,6 a 2 milímetros con el fin de que la evacuación del agua de la calzada sea óptima.
También hay que revisar la presión: si ésta es incorrecta, el agarre del neumático se verá comprometido, especialmente si la carretera está mojada. Una presión demasiado baja cierra los canales de drenaje. Asimismo, debemos inspeccionar la alineación de las ruedas para contar con una mejor direccionalidad del vehículo.
7.- AMORTIGUADORES.
LluviaSon vitales para que el coche mantenga la estabilidad. Unos amortiguadores gastados afectan negativamente a la estabilidad del vehículo, aumentan la distancia de frenado y provocan que sea más difícil mantener la trayectoria deseada. Todos estos factores se ven agravados si el pavimento está mojado.
8.- FRENOS.
El buen estado de este elemento es vital, ya que las distancias de frenado aumentan sobre una carretera mojada. Tendrán que estar en buen estado (discos, pastillas, nivel del líquido).
9.- ILUMINACIÓN.
Con la niebla, la lluvia y la nieve, ver y ser vistos es de vital importancia para no poner en peligro nuestra seguridad y la del resto de los usuarios. Así, debemos verificar el reglaje de los faros y el envejecimiento de las lámparas y de las ópticas. Las escobillas del limpiaparabrisas deberán estar en correcto estado y cubrirán toda la zona de visión sobre el parabrisas.
Hoy desde Ali-Ci Motor Cieza os damos unos interesantes consejos ya que ante un imprevisto o descuido de los pasajeros, la tapicería del coche suele ser la que se lleva la peor parte. Aunque es fundamental retirar la mancha nada más producirse, cuanto más tiempo pase es peor y puede quedarse de forma permanente. Según Alvato Luxury Detailing, especialistas en la limpieza integral de vehículos, han elaborado un ranking con las cinco más molestas y a la vez más complejas de eliminar en la tapicería del coche para la mayoría de los propietarios.
1. Chicle o caramelo
Además de pegajosas, son complicadas de eliminar. Endurecer los restos con hielo puede ser una solución de emergencia, pero siempre es mejor llevar el coche a los profesionales para que actúen de forma eficaz.
2. Grasa
Cualquier alimento que tenga grasa, ya sea vegetal o animal, es una amenaza para los asientos y la tapicería. Un recurso es utilizar un desengrasante como jabón para platos mezclado con agua.
3. Chocolate
Un inconveniente en los asientos y muy difícil de eliminar. Aplicar jabón líquido y agua ayuda, pero es más recomendable realizar una limpieza a fondo de la tapicería.
4. Maquillaje
Hay quien cree que utilizar detergente para lavadora o desmaquillador va a eliminar estas manchas de forma eficaz y rápida, pero son productos que pueden dañar la tapicería.
5. Café
Limpiar con agua fría y limpiacristales no es una solución como mucha gente cree. Es imprescindible actuar a tiempo y, si ha pasado mucho tiempo, acudir a los profesionales.
En verano, Navidades, o puentes, se multiplican los desplazamientos por carretera. Para disfrutar de unos días de vacaciones, son muchos los que se deciden por el coche como medio de transporte. Con el objetivo de evitar imprevistos en el camino y llegar sin contratiempos al lugar de destino es recomendable seguir una serie de consejos que nos permitan realizar el viaje perfecto.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que quien conduce se encuentra en perfectas condiciones. Descansar lo suficiente y evitar distracciones se convierten en reglas básicas. A partir de ahí, debemos mantener el coche a punto.
Durante el viaje vigile periódicamente el cuadro de mandos, donde aparecen los indicadores de combustible, temperatura o velocidad para evitar situaciones apuradas. Además, repase los niveles. Un nivel bajo de líquido refrigerante/anticongelante puede provocar que se caliente excesivamente el motor. Si observa que la temperatura del vehículo sube más de la cuenta, revise el vaso de expansión, pero sin tocar directamente el tapón ya que el agua podría estar hirviendo.
Las ruedas son elementos básicos para la seguridad y, por tanto, uno de los elementos a los que hay que prestarle más atención a la hora de viajar. Compruebe que contienen el aire adecuado y que los neumáticos se encuentran en buenas condiciones. Muchos modelos cuentan con testigos de desgaste pero una moneda de un euro nos puede servir de referencia comprobando si la parte dorada queda dentro de la ranura.
LA FORMA DE CONDUCIR INFLUYE DECISIVAMENTE EN LA SEGURIDAD
También influye de manera decisiva en la seguridad la forma de conducir. Anticiparse, utilizar marchas largas o evitar frenar y acelerar bruscamente favorecen la estabilidad del coche y, además, contribuyen a disminuir el consumo de combustible.
Aunque en verano la visión es normalmente mejor que en cualquier otra época del año, ver y que nos vean sigue siendo fundamental. Por eso es recomendable inspeccionar todas las luces y ajustar la altura de los faros delanteros para que iluminen lo máximo posible pero sin llegar a deslumbrar a quienes nos cruzamos por la carretera.
Comenzamos con unos interesantes consejos que seguro que muchos de vosotros sabréis pero que sin duda siempre vienen bien de recordar, y es como cuidar o proteger el motor del vehículo, así como podremos ver que alargar su vida útil no es algo sencillo. Dañar el motor del coche es tan sencillo como realizar ciertas acciones por desconocimiento o cambios bruscos que puedan generar desgaste o averías en algunos de los componentes principales.
Te compartimos cuáles son esas acciones “inofensivas” que restan vida útil al motor de tu coche:
El motor de un vehículo en la mayoría de las ocasiones suceden como consecuencia a que los conductores no suelen instruirse sobre las recomendaciones que el fabricante del vehículo expone dentro del manual del usuario. Y simplemente utilizan el coche diariamente sin tomar en cuenta que requiere de ciertos cambios en algunas partes.
Pero no sólo se puede estropear con un uso no correcto, también al usar aceites y filtros incorrectos o incluso al no tener en cuenta alguna de las siguientes recomendaciones.
– Aplicar solo agua o refrigerante al radiador.
Principalmente, es de vital importancia que comprendas que si el radiador de tu coche está trabajando con agua no es recomendable que le apliques refrigerante, y viceversa. Pues el uso de agua en lugar de refrigerante hace que el sistema de enfriamiento no realice su función de manera adecuada. Y se expone al motor -en caso haber realizado una reparación- a que trabaje con altas temperaturas, lo que por supuesto generará su recalentamiento.
Asimismo, con el paso del tiempo se conseguirá que los tubos por donde normalmente pasa el agua se obstruyan por el óxido, generando un sobrecalentamiento que a su vez terminará logrando que las piezas móviles del motor se fundan.
– Cambiar la viscosidad del aceite.
Al llevar el vehículo a un taller no especializado en el cambio de aceite del motor o realizarlo por ti mismo, debes considerar el uso del manual del usuario desarrollado por el fabricante. Con la finalidad de verificar que la viscosidad del aceite a utilizar sea la ideal para el motor. Ya que en caso de que ésta sea alterada, el coche puede presentar fallos generales o, en el peor de los casos, dañar el motor del coche por una errónea lubricación.
Por ello, los fabricantes suelen producir motores con una viscosidad de aceite específica. Y el solo hecho de realizar el cambio sin tomar en cuenta dichas recomendaciones, acorta rápidamente la vida útil del propulsor al sufrir un desgaste prematuro.
– Agregar aditivos innecesarios al aceite.
Generalmente, los aceites que el motor de tu coche necesitan suelen incluir diferentes aditivos como detergentes para poder ayudar, con su uso, a facilitar el buen desempeño del motor.
Sin embargo, en caso de que se llegase a agregar más sustancias de las que éste necesita, se estaría alterando el equilibrio químico de los componentes, generando la degradación del aceite y la pérdida de efectividad de la lubricación.
– Calentar el motor.
Gracias a los avances en la industria, dejar el coche encendido varios minutos antes de conducirlo está quedando atrás. No obstante, y a pesar de que esta acción para muchos conductores continúa sigue siendo habitual, no es lo correcto.
Lo ideal es conducir el vehículo a baja velocidad hasta que el motor llegue a la temperatura adecuada para su pleno rendimiento. De esta forma, evitarás degradar y dañar el motor de tu vehículo.
– No reducir la velocidad en baches, badenes o resaltos reductores.
Muchos conductores al aproximarse a un bache, o un badén no reducen la velocidad, sin saber que esa acción no sólo daña los amortiguadores del vehículo.
Un golpe generado por estos elementos, aunque no se haya sentido con gran magnitud en el habitáculo, sí que puede haber podido perjudicar el cárter del motor. Pieza que se lleva la mayor fuerza del impacto del vehiculo al circular por badenes.
– Ignorar por completo la luz del Check Engine.
Esta luz al no indicar un fallo grave, los conductores la suelen obviar durante un tiempo. Sin embargo, si se enciende con regularidad significa que existe algún fallo a nivel de motor. Y de no ser reparado lo antes posible, puede ocasionar una gran deficiencia en el mismo, así como costosas reparaciones.